Podés elegir un porcelanato de alta calidad, un piso vinílico con sistema click, una madera ingenieril o un Deck WPC pensado para durar.
Pero… hay una pregunta que muchas veces queda fuera de la ecuación: ¿quién lo va a colocar?
Cuando se trata de una propiedad que forma parte de tu patrimonio, esta pregunta importa más de lo que parece.
Porque un buen piso no termina en el producto.
La calidad de la experiencia también va a depender de cómo se prepara el suelo base, qué condiciones se verifican antes de comenzar y si la instalación respeta las características específicas de cada sistema.

El problema no siempre está en el piso
Uno de los problemas que vemos con frecuencia es que alguien contrata a un instalador porque “sabe colocar pisos”.
El inconveniente aparece cuando ese conocimiento no incluye experiencia real con el sistema que debe instalar, es decir, sabe de pisos vinílicos pegados, pero nunca ha puesto un piso vinílico con sistema click.
Esta situación origina situaciones como por ejemplo, un instalador puede no conseguir encastrar correctamente un piso con sistema click y concluir que las piezas están falladas.
Sin embargo, antes de atribuirle el problema al producto, hay que preguntarse: ¿estoy utilizando la técnica adecuada?
Y esto no ocurre solamente con los pisos vinílicos.
Los pisos flotantes requieren prestar atención al suelo base, los desniveles, las juntas de expansión y la forma en que se realiza la instalación.
En los pisos vinílicos también es fundamental verificar y preparar correctamente el soporte, además de respetar las juntas y las condiciones de colocación.
En un porcelanato, la mano de obra calificada puede marcar la diferencia entre una instalación correctamente ejecutada y distintos problemas que podrían haberse evitado.
Y en un Deck WPC, donde intervienen factores propios de una instalación exterior, cuidar cada detalle de la colocación también es determinante para el resultado final.

Conclusión: Cada piso tiene su propio lenguaje
Pensar que “todos los pisos se colocan más o menos igual” es uno de los errores más costosos de una obra.
Un sistema click no se instala como un porcelanato.
Un piso de madera ingenieril no responde de la misma manera que un flotante. Y un Deck WPC tiene requerimientos propios de una instalación exterior muy diferentes a los que tendría un piso de porcelanato.
Por eso, hablar de personal calificado no significa simplemente contratar a alguien que haya colocado un piso alguna vez.
Significa contar con una persona que conozca el sistema específico, pueda reconocer las condiciones que necesita el suelo base y sepa qué hacer (y qué no hacer) durante la instalación.
Porque muchos de los problemas que aparecen después de una colocación no comienzan cuando el piso ya está terminado.
Comienzan mucho antes, cuando se decide instalar sobre un soporte que no reúne las condiciones necesarias o se omiten pasos que parecen pequeños, pero cumplen una función técnica y fundamental.

Si tu propiedad es una inversión, la colocación también forma parte de ella
Cuando renovás una propiedad que querés conservar, disfrutar o eventualmente revalorizar, la elección del piso debería contemplar algo más que su apariencia.
Calidad, diseño, sustentabilidad, características técnicas y durabilidad son parte de la decisión. Pero también lo es:
Cómo ese material va a convertirse en un piso correctamente instalado.
Por eso, antes de comprar, no preguntes solamente qué piso elegir.
Preguntá también:
- ¿Qué necesita este piso para ser colocado correctamente?
- ¿Qué condiciones debe tener el suelo base?
- ¿Quién tiene experiencia específica con este sistema?
- Y, sobre todo, ¿qué debería saber el instalador antes de comenzar?
La colocación no es el último paso después de elegir el piso… Es parte de la elección del piso.
Antes de comenzar tu obra, consúltanos, podemos ayudarte a:
Evaluar no solo qué material elegir, sino también qué aspectos de su colocación deberías contemplar para que la inversión que hiciste en el piso se vea reflejada en el resultado final.
Cómo recomendarte personas altamente calificadas (según el tipo de piso que hayas decidido comprar) para que realicen la colocación.
Porque sabemos que puedes tener en tus manos el mejor piso, pero, si la colocación fracasa, eso traerá como resultado pérdida de dinero, materiales y tiempo.





