El art déco vuelve.
Y no como una simple tendencia nostálgica, sino por la puerta grande como una declaración estética con raíces profundas.
Pero, antes de entrar en detalles, hablemos de:

¿Dónde nació el art déco?
Nacido en los años 20, este estilo surgió ligado al consumo, al lujo y a una burguesía que, tras la Primera Guerra Mundial, buscaba evadir la cruda realidad a través de la belleza y la sofisticación.
Y no por casualidad se hacía llamar una decoración sofisticada, ya que la palabra sofisticado se origina de la palabra sofisma, que significa:
Razón o argumento falso con apariencia de verdad.
¿Cuáles eran las principales características del Art Déco?
Tejidos suntuosos, superficies doradas y maderas nobles eran los grandes puntos relevantes que definían un universo pensado para ser admirado y, sobre todo, consumido.
Su aparición coincidió con un momento de optimismo tecnológico sin precedentes. Era el momento de los automóviles, teléfonos, cine, aviación comercial y electrodomésticos que estaban transformando la vida cotidiana.
El art déco capturó ese espíritu de velocidad, progreso y modernidad. Apostó por líneas rectas, volúmenes geométricos y simetría.
Otro aspecto relevante fue la fabricación en serie: patrones más simples, formas definidas, estructuras claras.
Este estilo no surgió en el vacío.
Se alimentó de la simplificación formal del cubismo y de la abstracción geométrica del futurismo y el constructivismo.
Para que al final se consolidara su identidad con formas cúbicas, aristas marcadas, superficies estriadas, esferas, arcos poligonales y decoraciones triangulares.
Su declive llegó con la crisis del 29 y la austeridad y el movimiento moderno desplazaron su opulencia.
Hoy vemos su regreso.

Pero, ¿trae algo diferente el estilo art déco?
Como les comentábamos en el post anterior, Pinterest lo menciona como una de las tendencias en búsquedas.
Diseñadores y marcas apuestan por espacios opulentos, tejidos pesados, geometría marcada y materiales exclusivos.
Teniendo que el nuevo art déco responde a un deseo claro:
Diferenciarse en un entorno visual homogéneo, dominado por redes sociales donde todo parece igual.
Este estilo no busca masas.
Aunque cualquiera pueda sumar un elemento, un mueble de época, materiales costosos, referencias cultas, entre otros.
Por ejemplo, los pisos y revestimientos ostentosos son una opción viable para recrear este estilo de decoración.
Como un piso de madera natural como la caoba o un piso brillante de porcelanato. Esto en una época como esta, donde hay contextos de desigualdad creciente y democratización del lujo en otros sectores.
Esta decoración viene a presentarse como nuevo marcador de estatus, porque la exclusividad busca nuevos códigos.

El art déco y el maximalismo son del mismo bando
Así es, ambas tendencias apuestan por los excesos; la opulencia y la “sofisticación” buscan crear una separación estética bien marcada.
Donde el dinero no es lo único importante, sino también el capital cultural: de gusto, de referencias, de saber combinar exceso y equilibrio.
La gran paradoja es que vuelve en una época convulsionada donde la incertidumbre política y económica está a la orden del día, mientras que, por otro lado, la IA es el gran boom tecnológico que nos llevará por caminos desconocidos.
Nos surge preguntar:¿Elart déco vuelve a funcionar como refugio o como aislante de la realidad?
Si buscas pisos y revestimientos para recrearlo, contáctanos para conocer cómo podemos ayudarte en este proyecto.





